El valor del diálogo en una pareja.

Cuando nos enamoramos es muy fácil no ver los defectos de nuestra pareja, estamos felizmente enloquecidas de amor, pero seamos sinceras, el tiempo va pasando y ya sea que nos casemos o que vivamos en unión libre los problemas nunca faltaran.

Lo primero que debemos de entender es que debemos cambiar el chip de que los problemas son cosas negativas y mejor verlos como oportunidades para crecer y forjar una mejor relación en pareja.

Para aquellos creyentes en Dios, es muy romántico recordar aquel pasaje de la Biblia en Génesis 2.23

“Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.”

Es una frase hermosa porque nos muestra el nivel de intimidad de una pareja, es entender que nosotras fuimos creadas para nuestro amado e igual de forma inversa…

En la pareja no somos el uno más que otro, cada uno juega un rol importante para construir una familia. 

Si todo lo que acabamos de leer suena tan bien, entonces ¿Qué debemos hacer para convivir felizmente en pareja?

En medio de una discusión tomar un tiempo

Alzar la voz y no dejar hablar a la pareja, empeora las cosas, así que es mejor que tengamos un momento de soledad para calmar un poco los ánimos. De lo contrario uno podría empezar a decir cosas que luego uno se podría arrepentir.

Independientemente de quien tenga la culpa, es mejor no lastimar a la otra persona con la ira. Hay parejas que incluso llegan a un maltrato psicológico o físico con tal de defender su opinión.

Sí que hay que decir lo que uno piensa, pero no permitamos que la ira domine la situación. 

Ya que dijiste tu punto de vista y el ambiente está muy caliente, tomate tu tiempo y medita muy bien la situación.

No te apresures a romper una relación.

Hay personas que en medio de la ira dicen cosas como “Esto se terminó”… es una frase corta, pero muy dolorosa que no debería salir a la ligera.

Si té casaste, debes recordar aquellas palabras que salieron del corazón “Hasta que la muerte los separe”, eso sí que es muy romántico, pero tomemos esa frase con seriedad y no simplemente como algo que se debía cumplir.

Sabemos que tristemente hay excepciones de parejas que han llegado al maltrato y donde puede existir la posibilidad de una ruptura. Pero tengamos cuidado con la frase “Hasta aquí llego esta relación”, ya que en un momento de ira no podríamos estar pensando las cosas bien.

La relación en pareja es un compromiso de ambos y esto debe nacer incluso desde el noviazgo… Es como construir un edificio, cuando uno comienza, está emocionado por hacer un rascacielos, pero nada te asegura que no se presentaran dificultades en medio de la construcción… como pareja deben pensar si desean construir algo majestuoso o dejarlo tirado en un momento.

No pienses solamente en ti

Uno de los errores más comunes en una pareja es pensar que uno se casó para uno ser feliz y en parte ese pensamiento tiene razón, pero falta algo muy importante… Para uno hacer feliz uno tiene que sembrar felicidad, en otras palabras, si tú haces feliz a tu pareja eso se volverá a ti.

Volvemos a algo muy importante, el diálogo no es algo que nace en la discusión, sino que debería nacer desde un noviazgo sano… Lo que no se habla luego se sufre… Pero nunca es tarde, simplemente busca un espacio y prepara algo bonito para hablar con tu pareja y llegar al compromiso de nunca llegar a la violencia y siempre luchar porque permanezca el amor.

Sería muy lindo si incluso se compromete cada uno a hacer feliz al otro.

Casos avanzados

Hay casos donde ya se está a punto de una ruptura, es mejor incluso acudir a un profesional en matrimonios.

Por lo general, cada uno busca a un amigo o familiar para buscar consejo, pero debemos buscar a una persona que sea imparcial en la situación.

Lo otro que debemos saber de nuestro consejero es que debe tener un matrimonio ejemplar, de lo contrario nos estaría predicando, pero no aplicando y esos consejos pueden ser peligrosos.

Si crees en Dios y eres católico o cristiano en las iglesias, vas a encontrar personas que se han preparado para dar consejos matrimoniales, como también puedes buscar ayuda profesional de psicólogos de pareja.

Sin duda alguna es momento de orar a Dios y pedirle por esta relación.

Querer salvar un matrimonio es un acto en sí de amor.

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